Los Arranques de Cólera Abordo del 14-Misión Son Frecuentes

Un pasajero acosando verbalmente a una pareja abordo del 14-Misión.

Un pasajero acosando verbalmente a una pareja abordo del 14-Misión.

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Son las 7 y media de la noche de sábado, la noche después de que alguien armado con un desarmador abordo del autobús 14-Misión haya apuñalado varias veces a un pasajero de 32 años.

Esta noche, el conductor no está sorprendido por el incidente el cual dejó a la víctima en una condición crítica. Las peleas en el autobús suceden bastante a menudo, y calmar las peleas no siempre es fácil para los conductores, precisó.

“Si la gente pelea, no puedo dejar el volante y decirles que se bajen, no es realista”, dijo el conductor mientras el autobús se detenía en una parada.

La ruta de 8.4 millas del 14-Misión (desde el Embarcadero a la calle Flournoy en Daly City) ha sido desde hace tiempo una de las rutas más difíciles en la ciudad.

A medida de que el conductor recoge pasajeros, algunos se niegan a pagar y otros negocian un trayecto gratuito. No hay tiempo para lidiar con la gente que evita pagar pasaje. Las llegadas puntuales son la prioridad número uno del Muni, y una confrontación menor con el conductor puede crear un retraso de llegadas impuntuales, opinó el conductor.

“Estamos bajo un estrés constante”, dijo.

A diferencia de otros trabajadores de transporte público que están aislados en sus cabinas, los conductores de autobuses se exponen al público y a menudo se les hace responsables por la seguridad de todos viéndose obligados a hacer varias cosas a la vez.

De camino en dirección sur sobre la calle Misión, el conductor evitó a los ciclistas que peligrosamente pedalean muy cerca del autobús, se aseguró de pedirle a todo mundo que pagara su parte del pasaje, observó el tránsito y se detuvo para pedirles a los pasajeros que hicieran espacio para los pasajeros en sillas de ruedas.

Con todo esto por hacer, dijo el conductor, puede tomar tiempo darse cuenta de algún alboroto entre pasajeros y poderlo manejar. Para cuando llega a eso, la pelea puede que ya haya pasado a una pelea peligrosa, como sucedió el viernes pasado a las 8 de la noche en el autobús 14-Misión.

De acuerdo con el informe de la policía, el incidente sucedió cuando un grupo de adolescentes y jóvenes de 20 años abordaron el autobús y comenzaron a pelear con uno de los pasajeros. Pronto, el argumento se convirtió en pelea y el hombre de 32 años de edad quedó en una condición grave.

Hubo tantas personas que participaron en la agresión, que los testigos no pudieron ver quién era el responsable del apuñalado, precisó el agente Albie Esparza. Además, el sospechoso se las arregló para escapar junto con otros que estuvieron en la pelea. La policía está revisando el metraje de las cintas de seguridad del incidente para identificar a los sospechosos.

Cuando dichos incidentes suceden abordo del Muni, otros pasajeros deben llamar a la policía inmediatamente, dijo Esparza. No está claro si hay pasajeros que tomen dicha iniciativa.

El sábado, un hombre embriagado abordó el autobús en la calle 16 y comenzó a acosar a una pareja verbalmente. “Los arcángeles de la muerte los juzgarán, ¡puta!” dijo el hombre muy fuerte mientras la pareja hacía lo mejor que podía para ignorarlo, lo cual fue difícil ya que el hombre estaba a tan sólo unas cuantas pulgadas de distancia de la cara de la mujer.

El palabrerío duró varios minutos y todo mundo se quedó mirando. Parecía que el conductor iba a hacer algo o que el hombre simple y sencillamente se iba a detener.

“A menudo la gente me pide que intervenga”, dijo el conductor, pero siendo realistas tiene otras cosas que hacer como ver por dónde maneja. “Lo que sucede afuera de por sí ya es peligroso”, dijo.

El hombre siguió acosando a la pareja mientras otros pasajeros estaban abordo ocupándose de sus propios asuntos. El conductor continuó manejando. Cuando el autobús llegó a la calle 4, la pareja se bajó y detrás de ellos su acosador. Mientras caminaban por la calle Market, los tres desaparecieron entre la multitud.

El conductor dijo que debería haber más agentes que patrullen los autobuses, pero también dijo que otros pasajeros deberían intervenir en situaciones peligrosas. “Si tuviera el apoyo de todos, podría haber sido más valiente”, dijo en referencia al episodio que hubo más temprano con la persona que gritaba.

El agente Esparza no está de acuerdo ya que opinó que los otros pasajeros no deberían intentar detener una pelea. En lugar de eso, deberían ponerse en contacto con la policía de manera inmediata. Los buenos samaritanos pueden salir heridos si intentan detener una discusión o pelea.

A comienzos de este mes, un pasajero intentó intervenir cuando un hombre se subió al autobús y comenzó a gritarle al conductor. El hombre prosiguió a sacar un cuchillo cuando el pasajero se acercó, se bajó del autobús y llamó a la policía. Poco más tarde, el sospechoso fue arrestado.

Debido a que las situaciones pueden salirse de control rápidamente, la policía recomienda que los conductores de los autobuses también se pongan en contacto con ellos en lugar de intervenir.

Los incidentes que tienen que ver con discusiones verbales suceden a diario, dijo el conductor, y es imposible juzgar cuando una confrontación se pueda convertir en una pelea física que deje a alguien en el hospital.

 

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